Comprender un texto
Mayo 11, 2008 por mss
Entender un texto pasa necesariamente por “internalizarlo”. Lo comprendo cuando lo hago mío, cuando lo contrasto con mi experiencia, cuando lo discuto, cuando asumo una posición frente a él – sea a favor o en contra. Sólo aprendemos si nos acercamos, nunca a distancia. Acercarnos es tocarlo, manosearlo, ponernos en situación, digerirlo, quizás después vomitarlo, pero ya con eso hemos aprendido algo de su “textura”. El aprender un texto, y en general cualquier cosa requiere de un compromiso, de un “lanzarse al ruedo”. Es posible que nos mueva de tal forma que cuestione nuestras premisas básicas. Se trata por ello de tomar un riesgo, de estar abierto y dejarse afectar. Requiere de valor.
Nunca aprendemos algo “objetivamente”. Esa ha sido siempre la pretensión de la ciencia y del pensamiento moderno. En todo conocer siempre estará implícita la marca de nuestra subjetividad. Y es bueno que sea así, es que es sólo así que podemos comprender algo: desde nuestra situación presente, desde lo que somos, desde nuestro contexto particular. Aprendemos un texto cuando captamos distintos ángulos del tema, cuando lo aprehendemos en diferentes contextos y situaciones, cuando lo percibimos en contraste con distintos horizontes. Es en el entretejido de esas percepciones “angulares”, “tangenciales” – tocándose unas a otras –, que aparece el sentido. En el espacio entre ellas, en la “superposición” entre ellas que descubro nuevas dimensiones.
Comprendo cuando no todo está claro, cuando hay espacios vacíos, oscuros. La comprensión es sólo posible en la falta, el hueco, la disonancia, algo nos suena “raro”, algo no cuadra. Es en la sorpresa, en el “accidente”, en lo no esperado que – si estamos abiertos – , captamos un sentido. No queremos un saber monolítico, cerrado, sin fisuras ni agujeros, completo, redondo. Este es un saber plano, sin profundidades, macizo, infranqueable. Está allí, frente a mí, pero no tiene nada que ver conmigo. Es un saber estéril, pobre, no hace ni hago nada con él. Prefiero la duda porque me mueve.
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