
Un nuevo estudio aparecido hace unos días en la revista Cell Metabolism sugiere que es posible que muy pronto tengamos a nuestro alcance una pastilla que detenga el envejecimiento y nos permita disfrutar de una mejor calidad de vida en nuestra vejez.
El envejecimiento viene normalmente acompañado de una serie de enfermedades como cardiopatías, enfermedad de Parkinson, Alzheimer, cáncer y diabetes, entre otras. Muchos científicos sostienen que estas enfermedades tienen su origen en la degeneración de las mitocondrias. Las mitocondrias son estructuras presentes en las células encargadas de proveer energía para la actividad celular. Ellas convierten la energía química obtenida de los alimentos y la convierten en energía para el cuerpo. Se piensa que estas enfermedades se originan por el daño causado a las mitocondrias por los radicales libres, que son los desechos que resultan del proceso de conversión de la glucosa en energía. Estos desechos van corroyendo el DNA de las mitocondrias haciendo que las células y eventualmente los tejidos y órganos comiencen a funcionar mal.
Se ha demostrado que una dieta restrictiva en calorías ayuda a alargar la aparición de estas enfermedades de la vejez al impedir el deterioro progresivo de las mitocondrias. Luigi Fontana de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington es pionero en el estudio de los efectos de este tipo de dietas sobre la longevidad. Son justamente los beneficios obtenidos de estas dietas los que han inspirado el desarrollo de drogas dirigidas a detener la degeneración de las mitocondrias.
Es así como se ha venido estudiando el resveratrol como droga “rejuvenecedora de la mitocondria”, capaz de parar la aparición de las enfermedades de la vejez y extender así la longevidad. El resveratrol es una sustancia natural que se encuentra en el vino y las uvas rojas. Se comercializa en las farmacias como suplemento alimenticio.
En el estudio de Cell Metabolism, dirigido por David Sinclair, biólogo de Harvard y co-fundador de Sirtris Pharmaceuticals, y Rafael de Cabo, gerontólogo del National Institute of Health (NIH), ratones a los que se le había dado resveratrol mejoraron dramáticamente su salud incluso a pesar de haber comenzado el tratamiento a una avanzada edad.
El resveratrol no extendió la vida de los ratones pero mejoró considerablemente sus condiciones físicas. Se demostró que con el tratamiento de resveratrol se produjeron los mismos cambios a nivel celular que se dan usualmente con las dietas de restricción calórica. Sin tomar en cuenta ni el peso ni la dieta de los ratones, luego de un tiempo con resveratrol, estos gozaban de una mejor coordinación motora, sus huesos eran más gruesos y fuertes, sus ojos no sufrían de cataratas, y sus corazones latían con más fuerza. A nivel celular los tejidos exhibieron cambios a nivel genético casi idénticos a los producidos por las dietas bajas en calorías y estos beneficios se obtuvieron a pesar de haber comenzado el tratamiento en la adultez.
Según David Sinclair, es la primera vez que podemos imitar el efecto de la restricción calórica en animales. Sinclair descubrió que el resveratrol activa la encima SIRT1, una de las familias de enzimas conocidas como “sirtuins”. Las sirtuins son las que regulan la función celular y rejuvenecen las mitocondrias. Las dietas de restricción calórica activan estas enzimas y ahora se ha demostrado que el resveratrol también lo hace. “Ahora sabemos”, dijo, “que no es necesario someter a un animal a este tipo de dietas para obtener estos beneficios”.
Que los resultados hayan sido positivos en ratones no quiere decir que lo sean en humanos tomando en cuenta las diferencias entre estos organismos. Hay un trecho que recorrer sin embargo el potencial está allí. Sirtris Pharmaceuticals, la compañía que está promoviendo el resvetrol, ya ha comenzado las pruebas. Esta compañía acaba de ser adquirida por Glaxo Smith Kline por la suma de 720 millones de dólares, lo que indica el interés de la industria en estas investigaciones.
Hoy, coincidentalmente, Sciencedaily habla sobre un estudio aparecido en el Cancer Prevention Research que muestra cómo el resveratrol suprime la formación anormal de células que conducen a la mayoría de tipos de cáncer de seno.
La formación del cáncer de seno es un proceso que conlleva múltiples etapas que difieren en el tipo de enfermedad, la genética del paciente y otros factores. Los científicos saben que muchos cánceres de seno se potencializan por los altos niveles de estrógeno, el cual reacciona con moléculas de DNA formando productos derivados. La Dra. Eleanor G. Rogan, líder de esta investigación, encontró que el resveratrol fue capaz de suprimir la formación de estos productos. Rogan aseveró que el resveratrol funciona al inducir la producción de una enzima llamada quinone reductase que hace que el estrógeno no se active, de esta manera el resveratrol disminuye el riesgo asociado a este proceso.
Mucho se ha hablado de las propiedades benéficas del resveratrol . Si esto es así no faltará mucho tiempo para que tengamos a nuestra disposición la fuente de la juventud en forma de una pastilla.
Fuente: Wired
Foto cortesía night86mare
Yo creo que si encontramos la cura contra la vejez, nos vamos a morir todos.
Desde luego el comentario de Madre Teresa está muy acertado. Lo queremos todo en la mano, dentro de poco nos va a pasar como en la película de wall.e, quedaremos todos totalmente automatizados y sin conciencia. Pretendemos vivir más en un planeta que esta podrido y se muere. Queremos más salud y contaminamos la atmósfera de forma increíble. Qué va ha ser lo próximo: unos localizadores en el cerebro para saber siempre donde estamos, y así que nadie se salga del corral…