Una historia divertida de Einstein que encontré en historiadivertida.
Se cuenta que un día Einstein le comentó a su chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y otra vez a cada universidad a la que era invitado para exponer su teoría.
“Si quiere”, le dijo el chofer, “le puedo sustituir por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo recitar palabra por palabra”.
Einstein le tomó la palabra y antes de llegar al siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein se puso al volante. Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein, no se descubrió el engaño.
El chofer expuso la conferencia que había oído repetir tantas veces a Einstein.

Al final, un profesor en la audiencia le hizo una pregunta. El chofer no tenía ni idea de cual podía ser la respuesta sin embargo tuvo un golpe de inspiración y le contestó:
“La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré que mi chofer, que se encuentra al final de la sala, se la responda”.
EXTRAORDINARIAMENTE INJENIOSO.
Pero irreal: “ninguno de los académicos presentes conocía a Einstein”. IMPOSIBLE !!!
AHORA LES CONTARE UNA ANECDOTA REAL.
La famososa fòrmula de Einstein donde la Energía es igual
a la masa por la velocidad de la Luz al cuadrado, fué originalmente escrita en la ventana de atrás de un Ford.
El auto se puso en marcha, y el eminente sabio Judío
corrió en persecusión del auto hasta que ….
bueno, no se sabe si el auto se detuvo, o el Buen Dios
permitió que ALBERTO recordara su genial ecuasión…
(perdón: lo que no me gusta es el uso que de dió a la
Energía desde entonces, casi, hubiese preferido que
la fórmula se perdiera para siempre)
UNA HISTORIA EXTRAORDINARIA.
Y otra:
Se cuenta que el eminente sabio escribió su fórmula magistral
donde la E (enería) es igual a la masa (M) por V (velocidad de la luz al cuadrado) en el vidrio trasero de un Ford.
Este auto se puso en movimiento y Alberto salió en persecusión de su idea genial, no sabemos si le dió alcance, si el confuctor se detuvo, o posteriormente el Científico
consiguió recordar sus anotaciones.
Era extremadamente distraido y muy bondadoso, vestía con
sencillez, y tenia un agudo sentido del humor.
UNA ANECDOTA EXTRAORDINARIA.
Mi Padre solía contar otra:
El eminentísmo Sabio Judío habría escrito su más famosa
fórmula en el parabrisas trasero de un Ford.
Y, al partir el vehiculo, debió salir en su seguimiento…
No sabemos si lo alcanzó, posiblemente el CHOFER,
comprensivo, volvió con el carro para que el Científico
pudiera terminar sus cálculos de física…